ANÁLISIS DE LAS EPS EN COLOMBIA


Según el artículo 177 de la Ley 100 de 1993, las Entidades Promotoras de Salud (EPS) son las responsables de la afiliación y el registro de los afiliados y del recaudo de sus cotizaciones, por delegación del Fondo de Solidaridad y Garantía. Su función básica será organizar y garantizar, directa o indirectamente, la prestación del Plan de Salud Obligatorio a los afiliados y girar, dentro de los términos previstos en la presente Ley, la diferencia entre los ingresos por cotizaciones de sus afiliados y el valor de las correspondientes Unidades de Pago por Capitación al Fondo de Solidaridad y Garantía**[1]**.
Con esta definición y apreciación de la función a grandes rasgos de lo que son las EPS, es interesante dar a conocer desde la perspectiva personal el funcionamiento de estas entidades, para esto se toma como base la situación de estas instituciones a nivel Colombia y la apreciación de expertos que conocen bien el sistema de salud colombiano, además que afirman el por qué es tan difícil regular a las EPS privadas y cuál sería el proceso justo para definir las enfermedades del Plan Obligatorio de Salud (POS).
Inicialmente, es importante resaltar que la difícil situación que viven hoy día las EPS en Colombia, se debe al inadecuado manejo que estás han tenido desde el principio de su creación, ya que desde ese entonces se conocían y hasta se anunciaban las consecuencias que traería la extraña privatización del sistema de salud. Esto se llevo a cabo con la decisión gubernamental de entregar la sociedad de Cajas de Compensación y los afiliados del hoy día “enterrado” Seguro Social, a las tendencias particulares del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS). Esta dichosa privatización del Régimen Contributivo - conocido en el medio como el sistema de salud donde las personas tales como servidores públicos, pensionados, jubilados y trabajadores independientes hacen aportes mensuales al sistema de salud por medio de una EPS – se llevo a cabo en el año de 1992[2], año en el cual se discutía el nuevo proyecto que daría origen a la Ley 100 de 1993. Para ese entonces los representantes del Ministerio de la Protección Social, cumplían con la tarea de convencer y animar a las empresas de medicina prepagada el hacer parte de las nuevas Empresas Promotoras de Salud del Régimen Contributivo de Seguridad Social en Salud.
Sin embargo, para vergüenza ajena, vale la pena aclarar que los grandes poderes económicos del país tenían puesta su mira y su único objetivo en la privatización del sistema pensional, con el propósito de poder captar de modo deshonesto y arbitrario el ahorro más grande e insuperable que pueda tener un país, lo que pone de manifiesto que no tenían interés en el sector salud, no obstante estaban dispuestos y decididos a aprobar y apoyar cualquier reforma, transformación e innovación en salud; asimismo la medicina familiar, también se vio involucrada en estos cambios con el incremento de los aportes de las empresas, o con la aprobación del seguro universal, con tal de ganar y hacerse participes del premio más grande del sus vidas.
Esto fue tan relevante que los intereses económicos y sociales concluyeron con la Ley 100, donde se crea el sistema de seguridad social integral y se dictan otras disposiciones.
La revista de Salud Colombia, en su editorial numero 77: Una Extraña Privatización, menciona algunos apartes textuales de lo que se maquinaba con la instauración de las EPS en el País: “…En esa negociación y en ese proyecto de ley se crearon las EPS privadas, en las que los grandes grupos económicos no tenían interés alguno, ni las empresas de medicina prepagada tampoco. En última instancia la ley obligó a estas últimas a crear EPS, para no perder el negocio de la medicina prepagada, dado que la nueva norma establecía que nadie que no fuera afiliado a una EPS podría contratar un seguro prepagado. De modo que se crearon tales entidades fundamentalmente debido a la voluntad de los tecnócratas neoliberales por IMPONER su modelo de mercado regulado. Creyeron algunas de ellas que podrían tener en el nuevo sistema un cliente con dos seguros, el obligatorio y el voluntario, lo que podría ser finalmente un NEGOCIO aceptable.
Por sentirse forzadas, quisieron poner condiciones como las preexistencias, para las enfermedades de alto costo, pero tuvieron que conformarse finalmente con una concesión de periodos de carencia, que trataba de asegurarles que no incurrirían en enormes gastos -capaces de llevarlas a la quiebra-, los primeros meses de operación por causa de la demanda represada de los beneficiarios que ingresaban al Sistema, quienes no contaban previamente con cobertura de aseguramiento. Posteriormente estas empresas lograron incidir en algunos aspectos de la reglamentación como las exclusiones del POS y especialmente el Manual de Procedimientos, para tratar de controlar el gasto en salud, quizá un poco más allá de lo que la ley misma permitía[3].
Hoy día, el sistema de seguridad social en salud esta tan degradado que nadie cree en la palabra, ni mucho menos en los hechos de estas entidades, puesto que se han centrado en el potencial económico y beneficio rentable de estas instituciones, mas no en el derecho a la salud de toda la población. Sin embargo no se puede negar que el crecimiento en cobertura ha sido un éxito total, pues casi la totalidad de la población colombiana esta “cubierta” por un sistema de salud y esto se puede sustentar cuando se menciona que gracias a la instauración y contribución del Régimen Contributivo se puede sopesar el costo para brindar atención a la población vulnerable que se encuentra afiliada al régimen subsidiado. Hasta aquí, en este corto párrafo, se podría pensar que todo está bien, no obstante existe un “pero” bien grande que señala que esto no funciono debido a que la disminución de desperdicio de los recursos no se evidencio, ni se evidencia actualmente, así lo menciona Thomas Bossert, quien hace una década dirigió el plan maestro de la implementación de la Ley 100, El añade que: “El camino que escogió Colombia de hacer este esfuerzo de conseguir recursos destinados a la salud y luego dárselos a empresas privadas resultó muy costoso, porque se esperaba que la competencia entre ellas iba a mejorar la eficiencia del servicio y esto no sucedió**[4]**
Asimismo, es reconocible que la desigualdad entre los regímenes es evidente a la luz pública, manifestándose en la limitación de atención para el Régimen Subsidiado, esto es prácticamente inhumano, ya que si se toma en cuenta que el derecho a la salud es fundamental, no debe hacerse acepción de personas, solo porque pertenece o no a cierto sistema o régimen de salud. Lo ideal en estos casos es buscar la maximización de los recursos de modo equitativo y productivo, más no enriquecedor ni arbitrario. Y aunque es difícil, pero no imposible Daniels, afirma que “un debido proceso debe cumplir cuatro requisitos, requisitos que ponga límites al POS, permitiendo que la población los legitímese: que sea transparente; que la gente conozca y entienda las decisiones que les afectan su servicio de salud. Segundo, que las decisiones tienen que ser legítimas; es decir, construidas, con la participación de los actores del sistema (médicos, hospitales, empresas, gobierno, asegurados), sobre un consenso básico. Tercero, lo que se decida debe ser revisable con el tiempo, a medida que cambie la tecnología, la ciencia, etc. Y, cuarto, que se pueda garantizar que el proceso en efecto, será transparente, legítimo y revisable”
Por otro lado, y a partir de las lecturas realizadas, se puede poner de manifiesto y en rasgos generales, que la creación de las EPS en Colombia, fue y ha sido un total desastre, ya que si a estas se les permite crecer descontroladamente corremos el riesgo de que estas se vuelvan políticamente poderosas, con ingresos económicos inauditos y sin sentido alguno, lo cual brinda provecho para sus implicados directos en la creación de las EPS, que para los beneficiarios del sistema.
Del mismo modo, y más inaudito aun, es pensar en las formas de chantaje para lograr un tratamiento por parte de una EPS, ya que, y en el caso de tutelas crea ambientes perversos, tanto para los pacientes como para estas entidades, y lograr que cierto tratamiento quede inscrito en el POS, es difícil de alcanzar, de ahí que recurran a condiciones extremas para lograr lo deseado.
“No es justo que mientras las EPS han obtenido miles de millones de pesos, en muchas regiones del país, la red hospitalaria pública vive una situación de crisis…La intermediación sólo ha hecho encarecer losservicios de saludy favorecer el fraude, el engaño y toda esta situación que se está destapando. Las EPS privadas crecieron enormemente, hasta llegar a tener clubes de golf, y la salud pública se debilitó, incluida la red hospitalaria"//**[5]**//, AngelinoGarzón.








[1]COLOMBIA. CONGRESO DE LA REPUBLICA. Ley 100. (23, diciembre, 1993). Por la cual se crea el sistema de seguridad social integral y se dictan otras disposiciones. Diario Oficial. Bogotá, D.C., 1993. Disponible en internet: http://www.colombia.com/actualidad/images/2008/leyes/ley100.pdf
[2]MARTÍNEZ MARTÍN Félix León. Una extraña privatización. Revista Salud Colombia. [On line] Editorial 77 [Cited 2007/08] Disponible en internet: http://www.saludcolombia.com/actual/salud78/editor78.htm
[3] Ibíd., Disponible en internet: http://www.saludcolombia.com/actual/salud78/editor78.htm
[4]RONDEROS María Teresa. Lo mejor y lo más débil del sistema de salud colombiano. Revista Semana.com [On line] [Cited 2009/07/06]. Disponible en internet: http://www.semana.com/salud--seguridad-social/mejor-debil-del-sistema-salud-colombiano/125943-3.aspx[5]DIARIO CRITICO COLOMBIA. Estado expropiaría las EPS. Diario Critico Bogotá. [On line] [Cited: 2011/05/12] Disponible en internet: http://www2.diariocritico.com/colombia/2011/Mayo/noticias/270507/vicepresidente-dice-que-deberia-pensarse-en-la-expropiacion-de-eps-envueltas-en-corrupcion.html



ENSAYO EPS EN COLOMBIA



EL PODER COMPETITIVO DE LAS EPS A LLEVADO A QUE SUS SERVICIOS NO SEAN TAN EFECTIVIOS.
Según lo estipulado en el artículo 48 de la constitución política de Colombia de 1991 dice “ la seguridad social es un servicio público de carácter obligatorio que se prestara bajo la dirección y coordinación del estado” en las cual también se habla de que la seguridad social podrá ser prestada por entidades tanto públicas como privadas siempre y cuando estas se basen en lo estipulado por la ley; hay algo que es muy importante que dice que no se podrá destinar ni utilizar los recursos de estas instituciones para fines diferentes a ellas ,pero como podemos ver en las últimos años hemos podido apreciar corrupción interna que se está viviendo en las entidades tanto públicas como privadas y el mal uso de los recursos tanto económicos como de uso hospitalario. En 1993 se implanto una reforma de los sistema de salud que permitiera incrementar mecanismos de mercadeo en el sector salud esto cedió para aminorar las desigualdades que sacude con mayor prevalencia y fuerza a las personas más vulnerables, donde podemos decir que a partir de estas reformas se crearon los sistemas salud del régimen subsidiado que es aquel que cubre a las personas de bajos ingresos económicos y los desempleados y sería financiado por fondos que otorgaba el estado directamente a las entidades prestadoras de estos servicios ,mientras que el régimen contributivo estaría conformado por entidades privadas que atienden a quienes pagan la atención de forma directa o mediante sistemas de prepago.
Otros de las metodologías que se implementaron en nuestro país aplica unos mecanismos utilitaristas el cual determina el valor de los programas de salud y las determinadas estrategias sanitarias según la relación entre los resultados obtenidos y el dinero recaudado., este mecanismo sirvió como herramienta para la detención de los costó y sirvió como indicadores que permitían la asignación y un mejor manejo de los recursos para la salud. Pero la implementación de la ley 100 transformo la organización de la salud pública y privada en Colombia, por lo tanto la corte constitucional política obliga al gobierno a actualizar y unificar el POS “Plan obligatorio de Salud” tanto al régimen contributivo como subsidiado.
Sin embargo es claro que el sistema se salud de Colombia es un completo desafío para el gobierno ya que la mala manipulación y utilización de los recursos y la corrupción interna que se vive tanto en las entidades prestadoras de salud ya sea pública o privada incluyendo aquellas que regulan estos servicio, la deshonestidad de los administradores de la salud es mucho mayor de lo que nos imaginamos, esos lo podemos indicar a partir de algunas investigaciones hecha sobre el manejo de recursos que se dan para la salud; donde pudimos de notar que los municipios con menores ingresos económicos tenían un defalco seis veces mayor que los municipios que contaban con ingresos económicos mayores. Pero el gobierno solo piensa en su interés propio y como puede sacar tajada de los pocos recurso que se tienen , lo que ellos buscan es como implementar estrategias que permitan aumentar su nivel de competitividad frente a otras EPS pero nunca piensan en como corregir esas falencias para mejorar la calidad de vida a nivel de salud de los ciudadanos a pesar de que este estipulado en la constitución que tenemos el derecho a una seguridad social y a una buena atención como usuarios del servicio.
Ley 100 lo que quería era buscar la eficacia del servicio y el progreso del sistema de salud para un mejor manejo y utilización de los recursos hospitalarios y humanos , por lo que el gobierno adopto por crear más entidades privadas para tener una mejor eficacia del servicio y así disminuir la demanda en los hospitales públicos, para así poder lograr tener una mayor cobertura; lo que no tuvieron encuentra era que estos entidades iban a incrementar más costos tanto al estado como a los ciudadanos, ya que muchos de las personas prefieren pagar un servicio de salud privada ya que las entidades de salud pública en cuanto a su demanda es mucho mayor ya que acoge las personas más vulnerables y los recurso son mucho más reducidos y en cuanto a la atención es muy limitada y demorada , también podemos darnos cuenta que el plan obligatorio de salud es mucho más menor su cobertura en el régimen subsidiado que el régimen contributivo sin embargo el segundo muchas veces se ve afectado por tutelas impuestas por los usuarios ya que creer que por el hecho de estar pagando un servicio de salud todos los planes incluidos en el POS y NO- POS deben ser cubiertos por la entidad a la cual se encuentra afiliados.
Lo que no se imaginó el gobierno era que al incluir en la ley 100 de 1993 un incremento de entidades privadas esto podía llegar a crear un problemática de salud ya que estas entidades en lugar de mejorar la cobertura de salud para los ciudadanos y así poderles brindarles una mejor calidad de vida a las personas, estas entidades de servicios de salud se dedicaron a recoger recursos monetarios para beneficio propio para algunos “administradores de la salud” el impacto negativo que esto genero sobre la salud lo estamos viviendo actualmente los usuarios tanto los régimen subsidiado como contributivo por el déficit recursos hospitalarios, económico y humano frente a la calidad y prestación de los servicio para los usuarios.
Muchas de están entidades privadas se han convertido en empresas competitivas que lo que quieren es tener poder he interés monetario, para beneficio de unos cuanto personajes, donde muchas de las personas no tienen completamente conocimiento de que servicios y que planes obligatorios deben cumplirles y que les cubre estas entidades a la hora de la prestación de los servicios y que obligaciones tienen que cumplir ellos como entidad y los ciudadanos como usuario.
Sin embargo el déficit que estamos viviendo actualmente en cuanto a los servicios de salud se debe a que la prestación de estos servicios en entidades públicas, es muy pérfido por sus bajo recursos hospitalarios y porque la prestación de los servicios es muy limitada y demorada, por lo que muchas de las personas han decidido pagar un seguro privado para poder tener una mejor prestación de salud. Lo que hemos notados es que las personas no se están fijando en el servicio en sí, si no que la mayoría de personas a la hora de la escogencia de una EPS se están basando más en la infraestructura, en el nombre de la entidad, algunas veces piensan los usuarios que estas proveen de mejor servicio médico, pero lo que no nos hemos dado cuenta es que en la mayoría de entidades privadas se están preocupando por sus intereses propios y no por brindarle una buen servicio de salud al usuario ya que muchas de estas están trabajando es mas a nivel competitivo para tener un mayor sustento monetario, por lo que sea disminuido su efectividad a la hora de la prestación de un servicio de salud y el mejoramiento del mismo.
Es tanto la competitividad que se están viviendo actualmente las EPS en nuestro país, los únicos que estamos sufriendo la consecuencia son los usuarios de los servicios, por la ineficacia a la hora de prestación del mismo ya que no somos atendidos como lo requiere y lo promulga el estado en sus leyes.
Ningún país del mundo está en la capacidad de brindarle a los ciudadanos una atención en salud satisfactoria y completa, pero si la mejor práctica clínica de sus servicios, dependiendo de los recursos económicos y humanos con los que disponga la entidad prestadora de servicios de salud.



BIBLIOGRAFIA